Asociaciones
Sponsorships
Aunque los perros suelen ser fieles compañeros y mascotas amorosas, también poseen instintos territoriales y mandíbulas capaces de infligir daños catastróficos. Cada año, más de 12,000 personas en los Estados Unidos terminan hospitalizadas debido a ataques caninos severos. Estas agresiones no solo dejan profundas cicatrices físicas, sino también traumas psicológicos prolongados como fobias y Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).
Si tú o tus hijos fueron atacados por un animal, los Abogados Jaguares estamos listos para entablar una ofensiva legal contra el dueño de la mascota. El estatus migratorio o la falta de recursos no son un impedimento: la ley protege a las víctimas y nosotros nos encargamos de que la compañía de seguros del propietario pague por cada una de tus facturas médicas y el dolor sufrido.
Las leyes que rigen los ataques de animales varían de un estado a otro, pero la responsabilidad del propietario generalmente se define bajo dos doctrinas legales:
En muchos estados, el dueño es automáticamente responsable de los daños que cause su perro, sin importar si el animal jamás había mostrado agresividad en el pasado o si el dueño tomó precauciones (como tenerlo con correa). Basta con probar que el perro mordió y causó la lesión.
En otras jurisdicciones, la víctima debe demostrar que el dueño sabía (o tenía motivos para saber) que el perro era peligroso porque ya contaba con antecedentes de agresión o mordeduras previas. También aplica si el dueño fue negligente al violar las leyes locales de control de animales (por ejemplo, traer al perro suelto en un parque público).
Las aseguradoras de los dueños de viviendas o inquilinos intentarán utilizar argumentos legales para evadir el pago. Conoce sus tácticas y cómo las neutralizamos con evidencias:
Defensa de Provocación: Alegarán que tú golpeaste, molestaste o asustaste al perro, obligándolo a defenderse. Nuestra respuesta: Recopilamos testimonios de testigos y videos de cámaras para demostrar que tu comportamiento fue pacífico.
Allanamiento o Intrusión (Trespassing): Dirán que estabas ilegalmente en su propiedad privada. Nuestra respuesta: Demostramos que tenías una invitación implícita o explícita (por ejemplo, si eres repartidor de paquetes, cartero, invitado o vecino).
Asunción del Riesgo: Argumentarán que ignoraste un cartel de “Cuidado con el perro”. Nuestra respuesta: Probamos que el cartel no era visible, que la víctima es un menor de edad (quien no comprende el peligro) o que el dueño dejó salir al animal deliberadamente.
Negligencia Comparativa: Intentarán culpar a la víctima de forma parcial para reducir la indemnización.
En Abogados Jaguares sabemos el impacto financiero que provoca una hospitalización. Por ello, te ofrecemos representación legal de la más alta calidad bajo un esquema de honorarios de contingencia:
La consulta es gratis y en español: Evaluamos tu caso las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin cobros por adelantado.
Nosotros financiamos todo: Pagamos las investigaciones, los reportes de control de animales y los peritajes médicos.
Solo cobramos si ganamos: Nuestros honorarios consisten en un porcentaje de la indemnización final (generalmente entre el 25% y el 40%). Si el caso se resuelve rápido mediante un acuerdo extrajudicial, el porcentaje suele ser menor. Si perdemos el caso, tú no nos debes ni un solo centavo en honorarios.
Las pruebas de un ataque (como las heridas frescas y la localización del animal) deben documentarse de inmediato antes de que el dueño intente ocultar los antecedentes de la mascota.
Llámanos por teléfono o completa nuestro formulario en línea en este momento. En menos de 10 minutos, un abogado especialista en accidentes por mordeduras de perro cerca de ti analizará tu caso. Atendemos a toda la comunidad hispana sin importar su estatus migratorio, con la calidez humana y la agresividad legal que necesitas.
¡Saca las garras por tus derechos, llama a Abogados Jaguares ahora!
Si usted o algún miembro de su familia ha sufrido una lesión grave, ha perdido a un ser querido o se enfrenta a una disputa comercial compleja, póngase en contacto para programar una consulta.